Francisco Bahamonde admite que la situación es complicada, no se compromete con plazos y señala que igual se podrá exportar.
Cerca de cincuenta moscas de la fruta habían sido capturadas hasta mediados de la semana pasada en Copiapó, desde que hace más de un mes apareciera por primera vez. La alarma general nace porque su porfiada persistencia pone en riesgo la normalidad de la próxima temporada de exportaciones de frutas, que comienza a fines de octubre. Esta zona es la de los primores, que cada año alcanzan los mejores precios por ser las primeras producciones que van al mercado de Estados Unidos.
Dentro del radio de 7,2 kilómetros del área cuarentenada por el SAG, hay cuatro packings en el camino a Caldera y alrededor de 700 hectáreas afectadas, principalmente con uvas. De no lograrse la erradicación y cumplir a tiempo con los tres ciclos de la mosca sin que aparezca en las trampas copiapinas, la fruta podrá ser exportada, pero con altos costos de fumigación, tratamiento de frío y aislamiento de packing. Ello, sin contar los cerca de 500 millones de pesos gastados por el SAG en los trabajos de erradicación.
"No está en nuestros procedimientos hacer predicciones de cuándo va a terminar esto o cómo va a evolucionar. Nadie lo puede saber. Apostamos a que la vamos a erradicar, pero es imposible saber cuándo y cuáles van a ser los efectos que va a tener", señala Francisco Bahamonde, director del Servicio Agrícola y Ganadero.
Cerca de cincuenta moscas de la fruta habían sido capturadas hasta mediados de la semana pasada en Copiapó, desde que hace más de un mes apareciera por primera vez. La alarma general nace porque su porfiada persistencia pone en riesgo la normalidad de la próxima temporada de exportaciones de frutas, que comienza a fines de octubre. Esta zona es la de los primores, que cada año alcanzan los mejores precios por ser las primeras producciones que van al mercado de Estados Unidos.
Dentro del radio de 7,2 kilómetros del área cuarentenada por el SAG, hay cuatro packings en el camino a Caldera y alrededor de 700 hectáreas afectadas, principalmente con uvas. De no lograrse la erradicación y cumplir a tiempo con los tres ciclos de la mosca sin que aparezca en las trampas copiapinas, la fruta podrá ser exportada, pero con altos costos de fumigación, tratamiento de frío y aislamiento de packing. Ello, sin contar los cerca de 500 millones de pesos gastados por el SAG en los trabajos de erradicación.
"No está en nuestros procedimientos hacer predicciones de cuándo va a terminar esto o cómo va a evolucionar. Nadie lo puede saber. Apostamos a que la vamos a erradicar, pero es imposible saber cuándo y cuáles van a ser los efectos que va a tener", señala Francisco Bahamonde, director del Servicio Agrícola y Ganadero.
Sobre la situación en el valle copiapino, Bahamonde no esconde los problemas.
"Hay una situación complicada. Primero, es indeseable; segundo, es una amenaza real para la agricultura, y tercero, es inquietante, tanto para los agricultores como para nosotros, porque significa costos. Sí podemos decir que, dado este escenario, tenemos protocolos firmados con Estados Unidos que permiten usar "packing burbuja" (bajo aislamiento). Pero eso va a significar costos. Alguien viajó y trajo la fruta y no va a perder nada. Pero hay personas que van a tener que pagar más por producir y nosotros vamos a tener que sacar $500 millones del presupuesto corriente", indica.
Pese a los esfuerzos de la entidad sanitaria, han llovido las críticas a una acción que se reconoce profesional y de alto esfuerzo, pero insuficiente para las necesidades actuales. Surge de nuevo la petición de dotar de fondos apropiados al SAG para garantizar el patrimonio fito y zoosanitario del país. Y se dan ejemplos: mientras se amplían los acuerdos comerciales y con ellos las oportunidades para las frutas y alimentos del país, las tareas del SAG se multiplican, en circunstancias que su presupuesto este año sólo creció 2,7%. En cambio, el de la Comisión de Riego aumentó 150%. Más todavía, el presupuesto de Indap es 18 veces mayor que el del SAG.
Pero Bahamonde está optimista. 'Las capturas están disminuyendo', señala.
- ¿La situación es tan grave como la señalan productores y exportadores?
- Está en erradicación y tenemos cuarentenado, el perímetro de 7,2 km que cubre prácticamente todo Copiapó urbano. Tenemos 170 personas que van a ser reforzadas por otras 50. La meta es erradicar todos los focos larvarios. Pero como son cosas de la naturaleza, a pesar de que uno conoce ciertos comportamientos biológicos, es imposible amarrarse con un pronóstico.
- ¿Es más difícil erradicar en la zona norte?
- No, porque lo que necesitamos es temperatura que permita que se exprese la mosca. Y mientras más días de frío, más se alarga la campaña.
- Los productores están intranquilos con más de un mes con el insecto. ¿Se les está escapando de las manos?
- Es normal. El año pasado en la Región Metropolitana la campaña duró varios meses. Pero están firmados los protocolos para que puedan exportar. Además, la mayor parte del valle no está afectada.
- Hay cuatro packing dentro del radio de cuarentena.
- Pero el 90% de la producción de Copiapó se destina a EE.UU. y los packing, de acuerdo con los protocolos firmados, pueden seguir trabajando a condición de que establezcan protocolos específicos de protección con mallas antiáfidos para instalar lo que se llama un packing burbuja; también, los camiones con carga igual pueden transitar por la ciudad, cumpliendo con los protocolos de bioseguridad y aislamiento de la carga. El mercado asiático, y particularmente China, también recibe la fruta, pero con tratamiento de frío.
- Las entidades privadas han apoyado la labor del SAG, pero todo apunta a que pueda contar con más recursos, porque los esfuerzos son insuficientes.
- En gestión pública y en cualquier cosa hay que optimizar los recursos y hay que arar con lo que hay. Nosotros en ésta, como en otras ocasiones y con los recursos que tenemos, vamos a mantener el perfil y no le vamos a echar la culpa a nadie. Las moscas las vamos a erradicar como lo hemos hecho otras veces.
- Pero claramente se necesitan más recursos, más escáneres, fronteras y pasos adecuadamente controlados.
- Quisiéramos tener más recursos. Ya tenemos algunos adicionales. Vamos a comprar 10 máquinas más de rayos x, pero quisiéramos tenerlas en todos los controles fronterizos. Vamos a incorporar 14 brigadas más de perros olfateadores, que han dado muy buenos resultados. n
Multas hasta por $ 15 millones
En Semana Santa, por primera vez se aplicó una multa de 75 UTM, equivalente a $ 2,3 millones, al turista chileno JFC, por intentar ingresar al país con 35 kilos de productos agrícolas ocultos al interior de su vehículo por el paso Los Libertadores, gracias a la nueva Ley 20.161. Pero ésta requiere un cambio, el SAG y Agricultura quieren aumentar las penas a $ 100 mil, mínimo, y $ 15 millones, máximo
¿Credibilidad afectada?
"Los casos de mosca y de Brevipalpus chilensis no afectan la credibilidad. El año pasado emitimos 106 mil certificados y tuvimos 21 rechazos. El problema con las exportaciones a México ha sido el ácaro Brevipalpus chilensis. Les probamos que efectivamente los huevos fumigados no son viables. Y a partir de la próxima temporada la certificación se va a hacer en Chile".
Pese a los esfuerzos de la entidad sanitaria, han llovido las críticas a una acción que se reconoce profesional y de alto esfuerzo, pero insuficiente para las necesidades actuales. Surge de nuevo la petición de dotar de fondos apropiados al SAG para garantizar el patrimonio fito y zoosanitario del país. Y se dan ejemplos: mientras se amplían los acuerdos comerciales y con ellos las oportunidades para las frutas y alimentos del país, las tareas del SAG se multiplican, en circunstancias que su presupuesto este año sólo creció 2,7%. En cambio, el de la Comisión de Riego aumentó 150%. Más todavía, el presupuesto de Indap es 18 veces mayor que el del SAG.
Pero Bahamonde está optimista. 'Las capturas están disminuyendo', señala.
- ¿La situación es tan grave como la señalan productores y exportadores?
- Está en erradicación y tenemos cuarentenado, el perímetro de 7,2 km que cubre prácticamente todo Copiapó urbano. Tenemos 170 personas que van a ser reforzadas por otras 50. La meta es erradicar todos los focos larvarios. Pero como son cosas de la naturaleza, a pesar de que uno conoce ciertos comportamientos biológicos, es imposible amarrarse con un pronóstico.
- ¿Es más difícil erradicar en la zona norte?
- No, porque lo que necesitamos es temperatura que permita que se exprese la mosca. Y mientras más días de frío, más se alarga la campaña.
- Los productores están intranquilos con más de un mes con el insecto. ¿Se les está escapando de las manos?
- Es normal. El año pasado en la Región Metropolitana la campaña duró varios meses. Pero están firmados los protocolos para que puedan exportar. Además, la mayor parte del valle no está afectada.
- Hay cuatro packing dentro del radio de cuarentena.
- Pero el 90% de la producción de Copiapó se destina a EE.UU. y los packing, de acuerdo con los protocolos firmados, pueden seguir trabajando a condición de que establezcan protocolos específicos de protección con mallas antiáfidos para instalar lo que se llama un packing burbuja; también, los camiones con carga igual pueden transitar por la ciudad, cumpliendo con los protocolos de bioseguridad y aislamiento de la carga. El mercado asiático, y particularmente China, también recibe la fruta, pero con tratamiento de frío.
- Las entidades privadas han apoyado la labor del SAG, pero todo apunta a que pueda contar con más recursos, porque los esfuerzos son insuficientes.
- En gestión pública y en cualquier cosa hay que optimizar los recursos y hay que arar con lo que hay. Nosotros en ésta, como en otras ocasiones y con los recursos que tenemos, vamos a mantener el perfil y no le vamos a echar la culpa a nadie. Las moscas las vamos a erradicar como lo hemos hecho otras veces.
- Pero claramente se necesitan más recursos, más escáneres, fronteras y pasos adecuadamente controlados.
- Quisiéramos tener más recursos. Ya tenemos algunos adicionales. Vamos a comprar 10 máquinas más de rayos x, pero quisiéramos tenerlas en todos los controles fronterizos. Vamos a incorporar 14 brigadas más de perros olfateadores, que han dado muy buenos resultados. n
Multas hasta por $ 15 millones
En Semana Santa, por primera vez se aplicó una multa de 75 UTM, equivalente a $ 2,3 millones, al turista chileno JFC, por intentar ingresar al país con 35 kilos de productos agrícolas ocultos al interior de su vehículo por el paso Los Libertadores, gracias a la nueva Ley 20.161. Pero ésta requiere un cambio, el SAG y Agricultura quieren aumentar las penas a $ 100 mil, mínimo, y $ 15 millones, máximo
¿Credibilidad afectada?
"Los casos de mosca y de Brevipalpus chilensis no afectan la credibilidad. El año pasado emitimos 106 mil certificados y tuvimos 21 rechazos. El problema con las exportaciones a México ha sido el ácaro Brevipalpus chilensis. Les probamos que efectivamente los huevos fumigados no son viables. Y a partir de la próxima temporada la certificación se va a hacer en Chile".

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